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Mostrando entradas de octubre, 2025

Volver a Atenas desde el Caribe

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“Democracia”, insistía el presidente López Obrador, “es el poder del pueblo”. En la obviedad etimológica ( demos , pueblo; kratos , poder) está toda la diferencia: devolverle al término su sentido literal. A los atenienses no les habría hecho falta aclararlo; a nosotros sí. Cornelius Castoriadis lo explicó sin rodeos: la democracia no era griega, era ateniense, y lo que hoy llamamos así sería, para ellos, una aberración. Pero la historia da un giro imprevisto: el filósofo greco-francés confiesa que quien primero le habló de la democracia ateniense como problema actual no fue un oscuro filólogo europeo, sino un marxista trinitense, C. L. R. James (1901-1989), mejor conocido por su historia de la revolución haitiana ( Los jacobinos negros ). Toda cocinera puede gobernar: un estudio sobre la democracia en la antigua Grecia y su sentido para nuestro tiempo (1956). El título del panfleto ya era una provocación. Alude a una frase atribuida a Lenin —“cada cocinera debe aprender a gobernar el...

Comedia de lo solemne, recuerdos del porvenir

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Hubo un tiempo en que la historia parecía tener nombre y rostro, un sentido claro, casi una épica. Luchamos con la certeza de estar en algo grande. Cada manifestación, cada palabra, cada voto abría una fisura en la mampostería de los intocables. A diestra y siniestra se nos miraba —y aún es así— con ese desprecio tan propio de la gente bien: que si hordas fanatizadas, que si las causas de los pobres son causas pobres, etcétera. Pero lejos de rendirnos, marchamos, votamos, nos chingaron; nos organizamos, volvimos a votar, nos chingaron otra vez, resistimos, tomamos vuelo… y la historia, por un momento, pareció moverse. Con devoción creímos que la transformación sería un punto y aparte. Y lo fue. Pero hoy parece más bien un punto y seguido. La transformación sigue, pero también ella cambió. Ya no es sólo horizonte ni promesa: es gobierno, rito y costumbre. El pueblo la siente suya, porque no es sino su propia hechura. Y entre quienes la acompañamos con diferentes intensidades...