Cristeros kawaii, o Ensayo General del Otoño Conservador
En estos últimos meses, las inercias del viejo régimen tantean la posibilidad de un improbable asalto al poder. El conservadurismo mexicano, huérfano de imaginación y de país, hoy ensaya un cóctel de desesperación: banderas de One Piece , argot mileista (“zurdos de mierda”), algún toque de bukelismo, otro tanto de MAGA y, como quien siempre lleva a México en la piel, el llamado "movimiento del sombrero" como ingrediente nacional . Este último, el único nacido de una desesperación real ante la violencia estructural y la indolencia del poder local en Michoacán, pero que en manos de la nueva rebeldía termina reducido a "nota de color" para ambientar una puesta en escena. Lo que se vio en las calles el 15 de noviembre no fue una juventud descubriéndose subversiva, sino contingentes ya venerables tratando de exorcizar sus frustraciones, acompañados por la ternura solidaria de “bloques negros”, a la usanza de otros movimientos que antes pusieron en jaque a la 4T. La nove...